MOOC
(Massive Open Online Course)

Lecciones aprendidas en la organización de un curso de tipo MOOC

Sergio Luján-Mora. II Congreso Internacional sobre Aprendizaje, Innovación y Competitividad (CINAIC 2013), p. 469-474, Madrid (Spain), November 6-8 2013. ISBN: 978-84-695-8927-4.


Abstract

Los "Massive Open Online Courses" (MOOCs) son cursos en línea en los que no se exige ningún requisito para acceder a ellos y que están preparados para aceptar miles de estudiantes participando de forma simultánea. La falta de requisitos, junto con el carácter de masivo, origina que estos cursos presenten algunas diferencias en su funcionamiento respecto a los cursos en línea tradicionales. Además, las motivaciones y expectativas de los estudiantes de los cursos MOOC difieren de las motivaciones y expectativas de los estudiantes de los cursos en línea tradicionales. Por tanto, la forma de afrontar la creación e impartición de estos cursos es diferente. Los cursos MOOC son muy recientes, así que la información disponible sobre su creación y forma de funcionamiento es escasa. El propósito de este artículo es proporcionar una serie de consejos sobre la creación de un curso MOOC con el fin de ayudar a aquellos profesores que quieran crear sus propios cursos de tipo MOOC.

Keywords: MOOC, OER, e-learning, innovación, educación, abierto, web


Translation of the original abstract published in Spanish.

Massive Open Online Courses (MOOCs) are online courses that do not demand any requirement to access them and are prepared to accept thousands of students participating simultaneously. The lack of requirements, together with the massive character, is the reason that these courses present some differences in their operation compared to traditional online courses. Furthermore, the motivations and expectations of students in MOOCs vary from the motivations and expectations of students in traditional online courses. Therefore, the way to tackle the creation and delivery of these courses is different. MOOCs are quite new, so the information available about the creation and operation is limited. The purpose of this article is to provide some advices on creating a MOOC in order to help teachers who want to create their own MOOC.


Video

Transcription

Hola, soy Sergio Luján Mora, profesor de la Universidad de Alicante, y en este vídeo te voy a resumir la exposición de mi artículo "Lecciones aprendidas en la organización de un curso de tipo MOOC" que realicé a principios del mes de noviembre de 2013 en el "II Congreso Internacional sobre aprendizaje, innovación y competitividad" celebrado en Madrid.

En este congreso, la presentación se tenía que realizar con el formato llamado "Pecha Kucha", en el que la presentación se tiene que realizar mediante 20 diapositivas mostradas durante 20 segundos cada una.

Este formato tiene como objetivo promover la creatividad y evitar que la gente se alargue con sus explicaciones.

En este trabajo, presento seis lecciones que he aprendido por la organización de dos cursos MOOC y la participación en el equipo de desarrollo técnico de otro MOOC. He aprendido muchas más lecciones, pero sólo voy a destacar las que creo que son más importantes.

Durante los dos últimos años, el término MOOC, Massive Open Online Course, ha sido la palabra de moda en los círculos educativos.

Para unos, los MOOCs suponen una revolución, un tsunami, un acontecimiento disruptivo que va a cambiar la educación universitaria. Para estas personas, los MOOCs son el futuro de la educación universitaria.

Para otros, los MOOCs son una amenaza para la universidad. Con los MOOCs han aparecido nuevos actores en la escena educativa que van a acabar con la supuesta posición privilegiada que posee la universidad.

Esos nuevos actores en la escena educativa son las plataformas agregadoras de cursos MOOC, como Coursera, Udacity y edX, que han irrumpido con mucha fuerza y con miles o millones de dólares en inversión para sus proyectos.

El fenómeno MOOC me llamó la atención desde el principio, así que, inicialmente realicé varios cursos MOOC como alumno.

Una vez que tuve claro lo que se supone que es un curso MOOC me lancé a organizar mis propios cursos MOOC.

En concreto, hasta ahora he organizado dos cursos MOOC. Del primero, iDESWEB, Introducción al desarrollo web, se han celebrado tres ediciones que han reunido a casi 30.000 estudiantes entre todas ellas.

Del segundo curso, iXML, Introducción a XML, se han celebrado dos ediciones con casi 2.000 estudiantes.

La participación de los alumnos y la tasa de finalización en ambos cursos es similar a la de otros cursos MOOC, entre un 5 y un 10% del total de alumnos inscritos.

En ambos casos, los cursos MOOC los empleo en dos asignaturas como soporte del método docente de la clase invertida o "flipped classroom". En la clase invertida, las explicaciones del profesor estilo clase magistral se sustituyen por la participación de los alumnos en el curso MOOC. A través del curso MOOC, los alumnos obtienen el conocimiento que en un método tradicional de enseñanza se transmite a través de las explicaciones del profesor con la clase magistral, y el tiempo en el aula con el profesor, que es el más valioso porque es muy limitado, se dedica a que haya una verdadera interacción entre el profesor y los alumnos con el fin de ayudar a la asimilación de la información.

De la organización de los cursos MOOC iDESWEB e iXML he extraído una serie de lecciones. A continuación voy a resumir las seis lecciones más importantes.

Algunas de las lecciones aprendidas ya las conocía o las había tenido previstas, pero la organización de los cursos MOOC ha reforzado ese conocimiento que ya tenía.

En primer lugar, las expectativas de los alumnos. En un curso MOOC, con miles de estudiantes, las expectativas con las que cada estudiante inicia el curso pueden ser muy diversas. Sin embargo, el curso es único y no se puede personalizar a la medida de cada estudiante, por lo que no todas las expectativas se cumplirán.

Para evitar que los estudiantes se desilusionen con el curso o, incluso, se puedan llegar a sentir engañados, hay que informar bien de los contenidos del curso y de cómo funciona el curso.

Entre otras cosas, conviene aclarar muy bien durante la fase de promoción del curso, antes de que comience el curso:

Las fechas de inicio y de finalización del curso.

La duración del curso y la carga de trabajo del curso.

El temario del curso, explicado con diferentes niveles de detalle.

La cantidad de ejercicios a realizar durante el curso y su tipología.

Y la forma de interactuar con el profesor.

Por otro lado, hay que tener mucho cuidado con la duración y estructura del curso. Las estadísticas demográficas de estudiantes de los cursos MOOC muestran que su edad se suele situar entre los 30 y 40 años. Aunque es de suponer que la mayor parte de la gente que se apunta en un curso MOOC tiene un interés real por aprender, los compromisos de la vida diaria, como la familia o el trabajo, impiden que ese interés sea suficiente para completar un curso MOOC con éxito. El perfil de un estudiante en un curso MOOC es distinto al perfil de los estudiantes que normalmente tenemos en un aula en la universidad.

Por tanto, la duración de un curso MOOC no debe ser excesiva, debe ser menor que la duración de un curso o de una asignatura.

Por ejemplo, al analizar 20 cursos elegidos al azar en la plataforma Coursera, se obtiene una duración media de siete semanas, con una carga de trabajo de 4 a 6 semanas.

Por otro lado, el contenido y la dificultad del curso.

Algunos expertos creen que los MOOCs están más cerca de ser libros de texto que cursos. Desde este punto de vista, la experiencia de aprendizaje que la mayor parte de la gente espera obtener es similar a la que se logra cuando se lee un libro: en general, la gente no busca un aprendizaje profundo, no busca conocer el porqué de las cosas, sino que busca un aprendizaje superficial, conocer algunos detalles, conocer algunas implicaciones de lo estudiado para su trabajo o para su vida. Normalmente, la gente busca la solución concreta a un problema de conocimiento que tiene.

Por tanto, hay que llevar mucho cuidado en el planteamiento de los contenidos de un curso MOOC si realmente se quiere que sea un curso masivo con miles de estudiantes. Si el curso es muy difícil, aunque sea un buen curso, seguramente no tendrá un gran éxito.

¿Qué se puede hacer para que un curso no sea muy difícil? Se pueden hacer varias cosas. Por ejemplo, si un curso es muy difícil, quizás sea mejor dividirlo en varios cursos relacionados entre sí, con el objetivo de que sea más fácil completar cada uno de ellos.

La duración de los vídeos es un tema crítico. Estamos acostumbrados a dar clases de una hora, dos horas o incluso más horas de duración.

Un vídeo educativo no puede tener esa duración, la mayoría de la gente tiene dificultades para mantener la atención delante de un vídeo durante mucho tiempo. Tenemos que luchar contra un enemigo muy poderoso, el ordenador, que es un arma de distracción masiva.

La duración recomendada de un vídeo educativo se sitúa entre los 3 y 6 minutos, llegando como máximo a los 10 minutos en casos de temas muy complejos.

Además, los vídeos cortos permiten que los estudiantes vean los vídeos en pequeños momentos que tengan de tiempo libre.

El penúltimo consejo es la interacción con los estudiantes.

En realidad, sería mejor decir "la interacción con los usuarios", ya que un curso MOOC se puede entender que es como un negocio en línea, en el que existen una serie de usuarios a los que hay que proporcionar un servicio. Por tanto, todas las buenas prácticas que existen para poner en funcionamiento un negocio en línea son buenos consejos para la realización de un curso MOOC.

Una cuestión que se debe explicar a los estudiantes claramente son las diferentes maneras de interactuar con el profesor. ¿Pueden los estudiantes escribir directamente al profesor? ¿Qué pueden esperar que el profesor les conteste? Aunque desde el punto de vista del profesor puede estar claro que en un curso masivo con miles de estudiantes es imposible atender a cada uno de forma individual, desde el punto de vista de un estudiante sólo hay dos personas en el curso: él, el estudiante, y el profesor. Por tanto, para evitar problemas, hay que aclarar las formas de interacción entre los estudiantes y el profesor desde el principio del curso.

Por último, lo más desagradable, los troles, que está relacionado con la interacción con los estudiantes.

Un trol es un usuario que publica mensajes provocativos, irrelevantes o fuera de tema. El trol molesta sólo por molestar y con él suele ser imposible mantener un diálogo. Lo que un trol quiere lograr es llamar la atención de los demás.

El consejo más frecuente que se suele dar para tratar con los troles es "no alimentes al trol", es decir, ignora a los troles, no les hagas caso.

Ya para finalizar, un curso MOOC es un nuevo método de enseñanza al que hay que ir adaptándose, no se puede realizar un MOOC intentando aplicar los métodos tradicionales de enseñanza.

Como es algo nuevo, nos puede deparar algunas sorpresas desagradables, como los troles, pero también algunas agradables como recibir correos electrónicos de alumnos muy agradecidos.

Anímate y participa en un curso MOOC, ya sea como estudiante o como organizador.

Muchas gracias por tu atención.


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